Xerostomía: qué es, síntomas, causas, y tratamientos

La xerostomía, o boca seca, es un problema médico que se caracteriza por no tener suficiente saliva para mantener la boca húmeda. Esta condición perjudica seriamente la salud bucal y la calidad de vida de los que la padecen. La sequedad de boca no solo compromete la comodidad bucal, sino que también interfiere en importantes funciones, como el habla, la deglución y la capacidad para saborear alimentos.

xerostomia o boca seca

Los síntomas de la xerostomía varían desde una sensación constante de sequedad en la boca hasta dificultades para hablar y tragar, pasando por un aumento del riesgo de caries dental y enfermedades de las encías. Las causas de la boca seca son múltiples y abarcan desde efectos secundarios de ciertos medicamentos hasta enfermedades sistémicas como la diabetes y el síndrome de Sjögren.

Los tratamientos para la xerostomía buscan aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida de los pacientes, abordando tanto la causa subyacente como la estimulación de la producción de saliva. La combinación de medicamentos, cambios en el estilo de vida y terapias de sustitución salival, permiten gestionar de manera efectiva este problema médico.

En este artículo se explorará en detalle cómo identificar, comprender y tratar la xerostomía, proporcionando una visión integral que beneficie tanto a pacientes como a profesionales de la salud.

¿Qué es la xerostomía?

La xerostomía, conocida como boca seca, asialorrea o hiposalivación, es la sensación de sequedad bucal. Es un síntoma secundario de afecciones y tratamientos que reduce notablemente la producción de saliva. La disminución del flujo salival provoca problemas de salud bucal y afecta a la calidad de vida del afectado, ya que, la saliva, mantiene la higiene bucal, ayuda en la digestión, y brinda lubricación. Sin cantidades suficientes de saliva, el habla y la deglución se dificultan.

Los ancianos son los más proclives a padecer boca seca.

En un estudio de Sreebny et al publicado en Oral Surgery, Oral Medicine and Oral Pathology, se concluye que la prevalencia de la xerostomía es del 40% en edades de más de 55 años. En el grupo de edad entre los 18 a 34 años la prevalencia es del 20% y en el grupo de entre 35 a 54 años es del 26%. Sólo el 54% de los estudiados que tenían xerostomía mostraron un flujo basal no estimulado patológico.

Según Emilio González Jiménez, enfermero de la Escuela Universitaria de  Ciencias de la Salud (Granada), «son múltiples las causas que conocemos como originantes de la xerostomía. Entre ellas encontramos la diabetes mellitus, el síndrome de Sjögren primario secundario con origen autoinmune, uso de ciertos fármacos entre los que destaca el grupo de los quimioterápicos, así como el empleo de tratamientos basados en la aplicación de radiaciones ionizantes.»

La boca seca se debe a complicaciones en la función de las glándulas salivales. Estas glándulas son responsables de producir y secretar saliva en la boca. Varias causas potenciales para la disfunción de estas glándulas son enfermedades sistémicas como el síndrome de Sjögren, la diabetes y el VIH/SIDA, o tratamientos como la radioterapia para cánceres de cabeza y cuello, que dañan las glándulas salivales.

Las personas con xerostomía tienden a tener dificultad para masticar, saborear y tragar alimentos. La falta de saliva aumenta el riesgo de caries, enfermedades de las encías e infecciones en la boca, al debilitar la capacidad de la saliva de neutralización de los ácidos producidos por las bacterias y  remineralizar el esmalte dental. 

¿Cuáles son los síntomas de la xerostomía?

La xerostomía provoca los 8 síntomas listados debajo.

  • Sensación persistente de sequedad en la boca. La sensación de sequedad suele ser incómoda y puede sentirse como pegajosidad o sequedad en la lengua, las mejillas y los labios. Las personas afectadas suelen sentir con frecuencia la necesidad de hidratarse bebiendo agua.
  • Dificultad para tragar, o disfagia. La falta de saliva dificulta mover los alimentos en la boca e iniciar el proceso de deglución. Los impedimentos al comer conducen a una reticencia a ingerir, particularmente alimentos secos o ásperos, y contribuye potencialmente a la desnutrición.
  • Aparición de enfermedades asociadas. La disminución de la saliva dificulta la capacidad de la boca para neutralizar los ácidos bacterianos, lo que lleva a un mayor riesgo de problemas dentales. Los pacientes a menudo sufren de caries rampantes, gingivitis y enfermedad periodontal debido a que los componentes protectores de la saliva están reducidos o ausentes.
  • Cambios en el sentido del gusto o sabor metálico o amargo en la boca. El mal sabor resta placer al comer y tiene implicaciones en las elecciones dietéticas y la ingesta nutricional de los afectados.
  • Halitosis. La xerostomía propicia la acumulación de partículas de alimentos y un crecimiento bacteriano descontrolado, que aumenta los niveles de compuestos orgánicos volátiles malolientes provocando el mal aliento.
  • Complicaciones localizadas como úlceras bucales. Las úlceras bucales son llagas abiertas en la boca dolorosas y de cicatrización lenta. La queilitis o inflamación de los labios también es una enfermedad asociada a la xerostomía.  Provoca labios secos y agrietados que sangran y tienden a infectarse.
  • Sensación de dolor o ardor en la boca. El ardor se nota sobre todo en la garganta. Surge como consecuencia de la sequedad e irritación en la boca. La molestia en la garganta complica aún más la deglución y el habla.
  • Dificultad para usar dentaduras postizas. Debido a la menor lubricación en la boca, las personas con xerostomía tienen dificultad para usar dentaduras postizas. La sequedad de boca lleva a quien la padece a experimentar una mayor fricción que deriva en puntos de dolor cuando las prótesis entran en contacto con los tejidos delicados de la boca.
sintomatología de la sequedad bucal

¿Qué causa xerostomía?

Las causas de la xerostomía son 5, enfermedades asociadas, tratamientos médicos, medicamentos xerogénicos, deshidratación y factores de vida. Están listados debajo.

Enfermedades asociadas

Una de las enfermedades sistémicas que causa xerostomía es el síndrome de Sjögren, un trastorno autoinmune incurable que afecta a las glándulas productoras de humedad del cuerpo, incluidas las glándulas salivales y lacrimales. Ciertas enfermedad como el SIDA, pueden afectar la producción de saliva directa o indirectamente a través de regímenes de medicamentos asociados. Otra afección sistémica estrechamente asociada con la xerostomía es la diabetes. Las personas con diabetes a menudo experimentan sequedad en la boca debido a los altos niveles de azúcar en sangre que provocan deshidratación afectando a la producción de saliva. Varios eventos o afecciones neurológicas, como un derrame cerebral, resultan en xerostomía debido a una función nerviosa comprometida que inhibe la secreción normal de saliva.

La sialolitiasis, una enfermedad caracterizada por la presencia de piedras calcificadas dentro de los conductos salivales, obstruye los conductos salivales, impidiendo la secreción de saliva. Las personas con afecciones dentales como las caries, también pueden experimentar síntomas de boca seca, ya que la saliva natural del cuerpo se reduce. Otras enfermedades causantes de xerostomía son la sarcoidosis, la amiloidosis, la hiperlipoproteinemia V, la gastritis atrófica y potencialmente la insuficiencia pancreática.

La anorexia, la bulimia, y los trastornos alimentarios como deficiencias nutricionales, son capaces de provocar cambios metabólicos que se asocian a la hiposalivación.

Tratamientos médicos

La quimioterapia, empleada en el tratamiento del cáncer de cabeza y cuello, suele causar daño a las glándulas salivales, lo que resulta en una disminución de la producción de saliva y xerostomía. El daño a los nervios por una lesión o un accidente cerebrovascular, de manera similar, afecta a los nervios que controlan la producción salival de las glándulas, provocando xerostomía.

«La causa de xerostomía más frecuentemente reportada es el uso de medicaciones xerostomizantes» dice James Guggenheimer (doctor en cirugía dental) en el volumen 131 de The Journal of the American Dental Association.

Medicamentos xerogénicos

Los medicamentos xerostomizantes como los antidepresivos y antipsicóticos (citalopram, paroxetina, haloperidol, olanzapina), los anticolinérgicos (belladona, oxibutinina, benzotropina), los antihistamínicos (clorferinamina, loratadina, bromferinamina), los antihipertensivos (captopril, enalapril, clonidina), los anticonvulsionantes (carbamazepiuna), los antiacné (isotretinoina) y los antiparkinsonianos (carbidopa-levodopa) reducen el flujo salival como efecto adverso.

Los agentes dieuréticos como la clorotiazida, la furosemida o la hidroclorotiazida, los ansiolíticos y sedantes como el diazepam, flurazepam o alprozolam, los relajantes musculares como la tizanidina y la ciclobenzaprina, los analgésicos, tanto opioides como la codeína, metadona y meperidina, y los AINE como el ibuprofeno, naproxeno y piroxicam, y los broncodilatadores como ipratropio y los anorexígenos como la sibutramina, causan también xerostomía como efecto adverso.

El abuso de sustancias, sobre todo de metanfetamina, causa sequedad en la boca ya que conduce a la deshidratación.

Deshidratación

La deshidratación es una causa directa de la sequedad de la boca. La falta de ingesta adecuada de líquidos disminuye la capacidad del cuerpo para producir saliva, lo que lleva a la xerostomía. La candidiasis oral o muguet, una infección por hongos en la boca, también seca la boca. Sandra R. Torres, cirujana dental y master en ciencias, concluye en su estudio Relationship between salivary flow rates and Candida counts in subjects with xerostomia, que en sujetos con recuentos elevados de unidades de colonización en formación de Candida se observa una relación inversa entre el flujo salival y el recuento de colonias de Candida. Lo que significa que a mayor cantidad de hongos Candida ssp. en la boca, menor es la secreción salival, lo que deriva en xerostomía.

Factores de vida

El consumo de tabaco, tanto fumar como masticar, reduce significativamente el flujo de saliva en la boca. El envejecimiento es un proceso natural que afecta a la función de las glándulas salivales y provocar sequedad en la boca. A medida que el cuerpo envejece, la eficiencia de la función de las glándulas salivales disminuye naturalmente.

Los hábitos de estilo de vida como los ronquidos y la respiración por la boca, especialmente durante el sueño, provocan un secado de los tejidos bucales y una sensación de boca seca al despertar.

Causas de la boca seca

¿Qué causa xerostomía por la noche?

La xerostomía por la noche se debe a deshidratación, respirar por la boca, dormir en un ambiente muy seco, congestión nasal, alergias, tos, consumo de tabaco y sustancias, y enfermedades y tratamientos asociados.

Un estudio conducido por Loulianos Apessos publicado en Clinical Oral Investigations concluye que la sensación subjetiva de sequedad bucal está relacionada con la somnolencia diurna excesiva, dormir mal, el alto riesgo de apnea obstructiva del sueño (AOS) y el bruxismo durante la noche.

La falta de agua y dormir en un ambiente muy seco, favorece la deshidratación, reduciendo los niveles generales de líquido en el cuerpo y reduciendo así la cantidad de saliva producida. La respiración por la boca, que suele deberse a la congestión nasal o AOS, exacerba la sequedad oral, ya que el flujo continuo de aire evapora la humedad de las superficies de la boca.

Según un estudio de Neda Gholami publicado en Journal of Dental Research Dental Clinics Dental Prospects, el estrés, la ansiedad y la depresión influyen potencialmente en el flujo salival no estimulado y provocan xerostomía. La ansiedad, a menudo, exacerba la boca seca por la noche.

¿Cómo se diagnostica la xerostomía?

Para diagnosticar la xerostomía es necesario realizar un diagnóstico previo, un diagnóstico inicial y un diagnóstico diferencial. Según Un paciente con xerostomía, un estudio del autor J. Rosas Gómez de Salazar publicado en Medicina Integral, «el diagnóstico inicial de la xerostomía se basa en demostrarla mediante sialometría (flujo salival basal) y el diagnóstico diferencial en la combinación de pruebas dinámicas o funcionales que analizan la reserva salival glandular (flujo salival estimulado, gammagrafía salival) y estructurales (biopsia labial).»

Durante la fase inicial del diagnóstico, el proveedor de atención médica realiza una revisión del historial médico. La exploración de las afecciones de salud pasadas y actuales del paciente permite la identificación de factores subyacentes que contribuyen a la xerostomía, incluyendo efectos secundarios de medicamentos, enfermedades sistémicas o radioterapia en el área de la cabeza y el cuello.

Después de la historia clínica, se realiza un examen físico de la cavidad oral. El dentista o médico evalúa el nivel de hidratación de la mucosa oral, el aspecto de la lengua y la condición de los dientes. Se presta atención a posibles signos indicativos de flujo reducido de saliva, como enrojecimiento o grietas en la lengua, úlceras o lesiones en la mejilla o la mucosa oral y caries dentales incrementadas. La funcionalidad de las glándulas salivales, además, se evalúa mediante la inspección de la consistencia y el flujo de la saliva. Se utilizan técnicas de palpación para detectar cualquier anomalía en las glándulas.

Realizado el diagnóstico previo, se comenzar a emplear pruebas de diagnóstico más sofisticadas y realizar un diagnóstico científico inicial. Para medir la tasa de producción de saliva cuantitativamente se  usa la sialometría, un procedimiento que recolecta y mide la producción de saliva, o la administración de agentes estimulantes de la saliva, como el ácido cítrico, para evaluar la respuesta de la glándula. Se considera una biopsia glandular cuando se sospechan afecciones específicas de la glándula salival.

Se realizan pruebas especializadas, como gammagrafías o análisis de sangre, para identificar las causas sistémicas de la xerostomía, por ejemplo, se controlan los niveles de potasio en sangre o el uso de hidróxido de potasio en las pruebas para discernir infecciones fúngicas dentro de la boca humana.

¿Qué pruebas son utilizadas durante el diagnóstico de la xerostomía?

Las pruebas utilizadas durante el diagnóstico de la xerostomía son 12, la sialometría, la sialografía , gammagrafía, las biopsias, análisis de sangre, prueba de Schirmer, prueba de pH, frotis bucal, ecografía, resonancias magnéticas y TACs de glándulas salivales, y cristalización salival. Están listadas debajo.

  • Sialometría. Es la prueba más utilizada y la primera en realizarse cuando se sospecha de una posible xerostomía. La sialometría se usa para medir el flujo de saliva. Se realiza recolectando saliva durante un período de tiempo fijo, normalmente cinco minutos, y cuantificando la producción. Un flujo salival bajo indica hipofunción de las glándulas salivales y contribuye al diagnóstico de xerostomía.
  • Sialografía parotídea. La sialografía es una técnica de obtención de imágenes que conlleva la inyección de un medio de contraste en las glándulas salivales antes de realizar radiografías. La prueba permite visualizar los conductos de las glándulas salivales y ayuda a identificar bloqueos, cálculos o anomalías estructurales causantes de una producción reducida de saliva.
  • Gammagrafía salival. La gammagrafía evalúa la función de las glándulas salivales mediante el uso de un isótopo radiactivo. El isótopo se inyecta por vía intravenosa, y su captación y excreción por las glándulas salivales se monitoriza mediante una cámara gamma. La gammagrafía proporciona información dinámica sobre el rendimiento de las glándulas salivales y detecta disfunciones.
  • Biopsias. La biopsia de la glándula salival es un procedimiento en el que se toma una pequeña muestra de tejido de una glándula salival, a menudo de las glándulas salivales menores que se encuentran en el labio, para ser examinadas microscópicamente en busca de signos de enfermedad o daño. La biopsia revela cambios patológicos específicos asociados con la xerostomía, como inflamación, fibrosis o participación de una enfermedad autoinmune. La biopsia del labio también es realizable como prueba complementaria. Incluye el examen microscópico de pequeños tejidos de glándulas salivales accesorias obtenidos del interior del labio. La biopsia labial es muy útil en casos en los que se sospecha síndrome de Sjögren.
  • Análisis de sangre. Los análisis de sangre a veces son realizados para determinar la presencia de autoanticuerpos u otros marcadores indicativos de afecciones sistémicas como el síndrome de Sjögren, la artritis reumatoide u otros trastornos autoinmunes implicados en la hiposalivación.
  • Prueba de Schirmer. La prueba de Schirmer se usa tradicionalmente para medir la producción de lágrimas, no obstante, es adaptable para evaluar la función de las glándulas salivales. La prueba consiste en colocar tiras de papel filtro dentro de la boca para medir la secreción de saliva por el grado de humedad en el papel. Existe otra prueba sustituta a la prueba de Schirmer llamada Prueba de Saxon. Consiste en pedir al paciente que muerda una esponja doblada y estéril durante 2 minutos para comprobar la cantidad de saliva secretada al pesar la esponja.
  • Prueba del pH de la saliva. Se usan para evaluar el nivel de acidez de la boca, que tiende a verse influido por la reducción del flujo de saliva.
  • Frotis bucal. Las pruebas de frotis bucal se emplean para medir los niveles de componentes específicos dentro de la saliva, como ciertas enzimas o proteínas, que pueden reducirse en casos de xerostomía.
  • Ecografía, resonancias magnéticas y TACs. Los estudios de imágenes, como las ecografías parotídeas, las resonancias magnéticas (RM) o las tomografías axiales computarizadas (TACs), se usan para comprobar la integridad estructural de las glándulas salivales y encontrar masas, quistes u otras anomalías en caso de estar presentes.
  • Cristalización salival. Se cristaliza la saliva para comprobar su forma. La saliva que cristaliza en forma de helecho indica que la boca del paciente está sana. La saliva que cristaliza en otra forma distinta a un helecho indica xerostomía. 
pruebas diagnósticas para la boca seca

¿Cómo se trata la xerostomía?

Para tratar la boca seca se utilizan estimulantes de la saliva y sustitutivos artificiales de la saliva como humectantes formulados con xylitol, alantoína, betaína, y fluoruro sódico. Las estrategias de tratamiento para la boca seca se centran en mejorar la función salival existente, paliar los síntomas y prevenir complicaciones como caries e infecciones.

La estimulación de la saliva se logra mediante el uso de estimulantes salivales. Masticar chicle y chupar dulces, particularmente aquellos que contienen un sustituto de azúcar, son métodos simples que aumentan el flujo de saliva mecánicamente. Al seleccionar un dentífrico, se recomienda elegir uno que esté específicamente diseñado para controlar la boca seca, ya que algunos ingredientes promueven la salivación o proporcionan un efecto lubricante dentro de la boca. Además, se recetan medicamentos como la pilocarpina y la cevimelina para inducir químicamente la producción de saliva.

Un estudio de la Dra. Rose S. Fife publicado en Archives of Internal Medicine concluye que el uso de 30 mg de cevimelina 3 veces al día, es bien tolerado y proporciona un alivio sustancial de los síntomas de xerostomía.

Controlar los niveles de hidratación para combatir la deshidratación, es recomendado para aliviar la xerostomía. A menudo se anima a los pacientes a aumentar su consumo de agua y a evitar sustancias que deshidraten el cuerpo o que afecten al flujo salival, como el alcohol y la cafeína. La implementación de sustitutos de la saliva también proporciona una solución temporal al humectar la boca y actuar como lubricante para reducir la incomodidad asociada con la sequedad.

Para las personas donde la xerostomía es consecuencia de tratamientos médicos, como la radioterapia, a menudo se requiere atención especializada. Incluyendo el uso de sialogogos terapéuticos o agentes radioprotectores como la amifostina que preservan la función de las glándulas salivales durante el tratamiento. 

Una higiene bucal adecuada maneja, previene, y evita las complicaciones de la xerostomía.

¿Cómo la higiene bucal afecta a la xerostomía?

La higiene bucal adecuada mitiga efectos negativos de la reducción del flujo de saliva. Por el contrario, una higiene bucal deficiente agrava la xerostomía y ocasiona otros problemas de salud bucal asociados.

En las personas con xerostomía, la reducción de la acción limpiadora de la saliva permite que la placa dental se acumule más fácil y rápidamente a lo largo de la línea de las encías y en las superficies de los dientes. La acumulación de placa ocasiona caries, ya que la saliva normalmente ayuda a neutralizar los ácidos producidos por las bacterias en la boca y a remineralizar el esmalte dental. La presencia de azúcares, que las bacterias metabolizan para crear ácidos, deteriora el esmalte dental y provoca la afección. Se recomienda que el cepillado de dientes se realice con pasta de dientes sin azúcar y con agua con cierto nivel de flúor para prevenir la caries en personas con boca seca. La enfermedad periodontal, por otro lado, tiende a desarrollarse o empeorar cuando la boca carece de los efectos protectores de la saliva. Las medidas de higiene bucal, como las técnicas adecuadas de cepillado de dientes eliminan las bacterias causantes de la gingivitis y periodontitis, previniendo ambas patologías.

¿Cómo los enjuagues bucales ayudan a aliviar la xerostomía?

Los enjuagues bucales ayudan a lubricar e hidratar la boca seca, a evitar la aparición de enfermedades propiciadas por la acumulación de placa dental y a ofrecer una sensación de frescor en la boca de la persona afectada por xerostomía.

Los enjuagues bucales contienen agentes hidratantes que ayudan a lubricar la boca y, de esa manera, alivian la incomodidad asociada con la sequedad. Las fórmulas de los colutorios están diseñadas para combatir los efectos de la xerostomía y contienen componentes como el xilitol, que brinda un efecto humectante y ayuda a reducir el riesgo de caries y enfermedad periodontal al inhibir el desarrollo de bacterias. Los enjuagues bucales para la xerostomía, en adición, suelen contener enzimas que imitan las propiedades antibacterianas naturales de la saliva y mejoran la higiene bucal en ausencia de ella.

Al elegir un enjuague bucal para la xerostomía, es requerido seleccionar un colutorio sin alcohol, ya que el alcohol exacerba los signos y síntomas de la sequedad en la boca al resecar más los tejidos bucales. Según un estudio de I-Chen Yu publicado en Internacional Journal of Nursing Studies concluye que el enjuague bucal de regaliz mejorara las medidas objetivas de la tasa de flujo salival. Y añade que el enjuague bucal de regaliz proporciona un alivio subjetivo de la xerostomía. Otro estudio del Dr. Tohru Tanigawa publicado en Special Care in Dentistry concluye que los enjuagues bucales con pilocarpina alivian los síntomas de la boca seca y mejoran la producción de saliva con efectos secundarios menores.

¿Cómo la dieta afecta a la xerostomía?

Ciertos alimentos y hábitos de alimentación alivian o exacerban los síntomas de la xerostomía al afectar la producción y composición de la saliva, influyendo directamente en la sensación de sequedad en la boca y en la capacidad de saborear los alimentos de manera efectiva.

En el manejo de la xerostomía, se incorporan alimentos que ayudan a estimular la producción de saliva. Los alimentos con alto contenido de humedad, como frutas y verduras, son beneficiosos. Por ejemplo, un plátano maduro tiene un efecto calmante en la boca y es fácil de masticar y tragar. Por el contrario, se minimizan los alimentos secos y crujientes, ya que exacerban la sequedad de la boca. Las galletas, el pan y el pastel, que requieren gran cantidad de saliva para humedecerse, resultan difíciles de consumir con xerostomía. Beber agua durante las comidas ayuda a humedecer los alimentos, lo que facilita su masticación y deglución.2

The Impact of Xerostomia on Food Choices—A Review with Clinical Recommendations, un estudio de Frauke Müller, menciona, «la ingesta de líquidos es especialmente importante para los pacientes con boca seca. Las comidas deben estar bien condimentadas, aunque deben evitarse los condimentos picantes y especiados que irritan la mucosa. Por regla general, las comidas deben servirse con mucha salsa. Los alimentos secos, como las galletas, pueden tomarse mejor con fruta o té verde. En cambio, el té negro y el café, así como el alcohol, aumentan la deshidratación y no deben consumirse en exceso. Los alimentos espesos como el yogur o el helado alivian los síntomas de boca seca. Las pastillas para chupar no deben ser demasiado ácidas ni contener azúcar, ya que este último aumenta el riesgo de caries y pérdida de dientes. Aunque las frutas ácidas pueden resultar dolorosas para las mucosas inflamadas, pueden disfrutarse al vapor o al horno. También se recomiendan las frutas con alto contenido en agua, como la sandía. Si la mucosa ya está dolorosamente inflamada, un helado, un cubito de hielo o incluso pastillas de piña congelada pueden refrescar y aliviar. Para los casos graves, como los pacientes oncológicos, una opción viable son las compotas para bebés, ya que son fáciles de comer y aportan nutrientes esenciales.»

Según el estudio Xerostomia, Xerogenic Medications and Food Avoidances in Selected Geriatric Groups del autor W. J. Loesche, doctor en medicina dental y P.h.D, «los individuos con xerostomía tenían dificultades para masticar e iniciar la deglución y eran significativamente más propensos a evitar en su dieta alimentos crujientes como las verduras, secos como el pan y pegajosos como la mantequilla de cacahuete.»

Los alimentos que deshidratan aún más el cuerpo o estimulan una menor producción de saliva empeoran la xerostomía. Los alimentos ricos en sal, como las carnes procesadas y los refrigerios, aumentan los síntomas de boca seca. Las temperaturas extremas en los alimentos, desde muy calientes a muy fríos, alteran el entorno equilibrado de la boca, lo que a veces provoca una sequedad más pronunciada. Los métodos de cocción como el asado también reducen el contenido de humedad natural de la carne, el pescado y las aves, lo que los hace más difíciles de comer para las personas con boca seca.

Integrar grasas saludables como los aceites en la preparación de comidas mejora el contenido de humedad en los alimentos, mejorando su textura y la experiencia de comer en general. El sabor tiende a verse afectado por la xerostomía, por lo que se recomienda mejorar el sabor de los alimentos mediante especias y condimentos para que comer sea más agradable y al mismo tiempo garantiza una nutrición adecuada. Mantener una dieta bien balanceada no solo mejora la salud en general, sino que también impacta directamente la severidad y la percepción.

¿Cómo dejar de fumar tabaco afecta a la xerostomía?

Dejar de fumar tabaco alivia la sintomatología de la xerostomía. Fumar tabaco impide el funcionamiento normal de las glándulas salivales.

Cuando una persona deja de fumar tabaco, el flujo sanguíneo a las glándulas salivales mejora, lo que aumenta su capacidad para producir saliva. La nicotina, un componente del tabaco, contribuye a la reducción del flujo de saliva y su ausencia después de dejar de fumar conduce a una normalización gradual de la función de la glándula. Con el tiempo, esta normalización da como resultado un aumento en la producción de saliva, lo que ayuda a mantener el nivel de humedad necesario en la boca.

Dejar de fumar ayuda a restaurar el equilibrio natural del ecosistema bucal, que se ve alterado por la presencia del humo de tabaco. Las glándulas salivales cumplen mejor su función a medida que el tejido bucal se cura y la irritación del humo disminuye. La ausencia de toxinas del tabaco ayuda en la recuperación del tejido de la glándula, que es requerido en la resolución a largo plazo de la xerostomía. Dejar de fumar mitiga el malestar asociado con la sequedad de boca y promueve la salud general del revestimiento y el lecho de la mucosa bucal.

Un estudio de Maryam Rad publicado en Journal of Dental Research Dental Clinics Dental Prospects, indica que el tabaquismo a largo plazo reduce la tasa de flujo salival y aumenta los trastornos orales y dentales asociados a la sequedad bucal, especialmente la caries cervical, la gingivitis, la movilidad dental, el sarro y la halitosis.2

¿Cómo reducir el consumo de alcohol afecta a la xerostomía?

Reducir el consumo de alcohol alivia la sintomatología de la xerostomía. El alcohol contiene etanol en su composición química. El alcohol actúa como diurético en el cuerpo humano. El efecto diurético aumenta la producción de orina, lo que provoca deshidratación. En un estado de deshidratación, el cuerpo conserva agua limitando la liberación de la hormona vasopresina, que ayuda al cuerpo a retener líquido al reducir la producción de orina. El etanol provoca que haya menos líquido corporal disponible, lo que causa que las glándulas salivales reciban señales para disminuir la producción de saliva.

Al reducir el consumo de alcohol, el efecto diurético disminuye, lo que lleva a un mejor estado de hidratación y a más líquido corporal disponible para funciones básicas. Con una mejor hidratación, la supresión de la liberación de vasopresina se reduce, lo que ayuda en el equilibrio y distribución de líquidos en todo el cuerpo. La mayor disponibilidad de líquidos, en consecuencia, ayuda a restaurar la función normal de las glándulas salivales, promoviendo una producción adecuada de saliva. 

¿Qué enfermedades causan xerostomía?

Existen 13 afecciones conocidas que causan xerostomía. Están listadas debajo.

Afecciones localizadas en las glándulas salivales

  • Sialolitiasis o litiasis
  • Sialoadenitis

Enfermedades autoinmunes

  • Síndrome de Sjörgren
  • Lupus eritomatoso
  • Nefritis

Enfermedades metabólicas

  • Diabetes
  • Disfunción del tiroides

Enfermedades sistémicas

  • Deshidratación
  • Artritis reumatoide

Afecciones respiratorias

  • Apnea de obstrucción del sueño (AOS)
  • Desviación del tabique nasal
  • Sinusitis
  • Rinitis

Trastornos psicológicos

  • Depresión
  • Ansiedad
  • Anorexia
  • Bulimia

Infecciones

  • Candidiasis oral o muguet
  • VIH/SIDA

Otras enfermedades

  • Glosodinia o síndrome de la boca ardiente
  • Tabaquismo
  • Alcoholismo

¿Qué relación hay entre la xerostomía y la enfermedad periodontal?

La xerostomía propicia la aparición de la enfermedad periodontal. La causalidad surge de la reducción en la producción de saliva causada por la xerostomía. La saliva limita el crecimiento bacteriano, limpia la boca y neutraliza los ácidos que producen las bacterias en la placa dental. La disminución de la tasa de flujo salival genera un entorno propicio para la proliferación de bacterias gramnegativas estrictas, especies bacterianas como Actinomyces spp., Capnocytophaga spp., y bacterias específicas como Porphyromonas gingivalis, Treponema denticola y Tannerella forsythia. Estas bacterias están asociadas directamente con la gingivitis y periodontitis. 

¿Qué relación hay la xerostomía y la halitosis?

La xerostomía causa la aparición y exacerbación de la halitosis. Cuando disminuye la producción de saliva hay menos líquido para eliminar las partículas de alimentos y bacterias patógenas que causan la halitosis. La placa bacteriana, por tanto, incrementa, lo que provoca un aumento de la excreción de compuestos orgánicos volátiles malolientes por las bacterias.

Las complicaciones relacionadas como la disgeusia, un sentido del gusto alterado y la sialadenitis, una inflamación de las glándulas salivales, conectan aún más la xerostomía con la halitosis, ya que ambas afecciones contribuyen a olores desagradables en la boca. Afecciones como el síndrome de la boca ardiente, que se asocia con la xerostomía, también propician indirectamente la halitosis al alterar las condiciones dentro de la mucosa bucal. 

¿Qué relación hay entre la xerostomía y la caries?

La xerostomía aumenta el riesgo de caries, o deterioro dental. Cuando se produce la xerostomía, el flujo salival reducido da como resultado una incapacidad para defenderse eficazmente contra la actividad bacteriana que provoca el deterioro dental. La falta de saliva aumenta la cantidad de Streptococcus mutans, Lactobacillus acidofilus y, Actynomices viscosus en el microbioma oral. Las 3 bacterias están asociadas con la caries. Estas bacterias aumentan la secreción de ácidos en el bioma oral, dañando el esmalte dental que se desmineraliza como consecuencia. La continuación prolongada de excreciones ácidas secretadas por las bacterias genera y exacerba la caries.

La saliva actúa como un depósito de minerales, como el calcio y el fosfato, que son necesarios para la remineralización de los dientes, un proceso de reparación natural que revierte las primeras etapas del deterioro dental. La falta de saliva debido a la xerostomía limita el mecanismo protector, lo que deja a los dientes más vulnerables al deterioro.

¿Cómo influencia la edad en la xerostomía?

La edad influye en la prevalencia y la gravedad de la xerostomía. Según un estudio del Dr. Frank C. Astor publicado en Ear, Nose & Throat Journal, la saliva sufre cambios químicos con el envejecimiento. A medida que disminuye la cantidad de ptialina (enzima de la saliva que hidroliza almidones) y aumenta la de mucina, la saliva tiende a volverse espesa y viscosa. Los cambios en la saliva presentan problemas para las personas mayores asociados con la sequedad bucal.

Además, el Dr. Frank menciona, «Aunque la xerostomía se asocia al envejecimiento, los estudios han determinado que la función de las glándulas salivales está bien conservada en la población geriátrica sana.» Por lo tanto, la sequedad bucal no es una afección propia del envejecimiento, sino que suele tener un origen sistémico o extrínseco durante esas edades.

El sistema inmune de las personas mayores tiende a debilitarse a causa de la edad aumentando la propensión a sufrir enfermedades sistémicas causantes de xerostomía. La debilitación del sistema inmune también los vuelve proclives a consumir medicamentos xerostomizantes. La reducción del flujo de saliva compromete la salud oral de las personas mayores, lo que las hace más susceptibles a la caries dental, la enfermedad de las encías, la disfagia, y las infecciones orales. 

La xerostomía en la población de edad avanzada a menudo se ve exacerbada por enfermedades sistémicas como la diabetes, la enfermedad de Parkinson, el síndrome de Sjögren, la nefritis, el cáncer, y los trastornos de tiroides, que aparecen con mayor frecuencia en personas mayores.

¿Qué causa la xerostomía en personas mayores?

Las 2 causas principales de xerostomía en personas mayores son los medicamentos xerogénicos, y las afecciones asociadas a la xerostomía. 

Los medicamentos son la causa principal de xerostomía en personas mayores. Las personas mayores a menudo toman diversos medicamentos para afecciones crónicas. Los medicamentos antihipertensivos, antidepresivos y medicamentos utilizados para tratar el trastorno depresivo principal reducen potencialmente el flujo salival. «La medicación es un factor de riesgo principal para la xerostomía y un mejor predictor del estado de riesgo que la edad o el sexo» afirma un estudio de EA Field, publicado en Gerodontology.

Las enfermedades sistémicas como la diabetes exacerban el desarrollo de xerostomía en personas mayores al afectar la función de las glándulas salivales. La deshidratación, que se observa en personas mayores debido a la disminución de la ingesta de líquidos o al aumento de la pérdida de líquidos, empeora los síntomas de boca seca. En quienes padecen cáncer de cabeza y cuello, la radioterapia daña las glándulas salivales, lo que lleva a xerostomía crónica como efecto secundario de su terapia de enfermedad. Afecciones como la mucositis o la infección odontogénica disminuyen aún más el papel protector de la saliva en la boca y la faringe. 

¿Qué causa xerostomía durante la menopausia?

Los cambios hormonales producen xerostomía durante la menopausia. La menopausia produce una disminución en la producción de estrógeno. Los estrógenos regulan varias funciones corporales, incluido el mantenimiento de la función de las glándulas salivales. La disminución de los niveles de estrógeno provoca una secreción salival disminuida, lo que deriva en xerostomía. 

Según un estudio de Vanita Suri y Varun Suri publicado en Journal of Mid-Life Health, «las tasas de flujo salival dependen del estado estrogénico del individuo. Las mujeres posmenopáusicas tienen un flujo salival inferior al de las mujeres menstruantes.» Existen estudios conducidos por Yalcin et al., Sewón et al., Agha-Hosseini et al.I, y otros autores apoyando la misma premisa.

El nivel reducido de estrógenos aumenta las probabilidades de sufrir xerostomía durante la menopausia.

Los remedios para los síntomas de la menopausia, además, pueden exacerbar la xerostomía si se consumen medicamentos xerogénicos. El control de la xerostomía durante la menopausia generalmente se enfoca en abordar el desequilibrio hormonal y brindar alivio sintomático mediante el uso de sustitutos de saliva, buena higiene bucal y chequeos dentales regulares.

¿Qué causa xerostomía durante el embarazo?

Las fluctuaciones hormonales son la causa principal de xerostomía en mujeres embarazadas. Los niveles elevados de estrógeno y progesterona afectan al funcionamiento de las glándulas salivales, reduciendo la producción de saliva y provocando una sensación de boca seca. El aumento del volumen sanguíneo y metabolismo en el cuerpo de una mujer embarazada también causa al desequilibrio en la distribución de líquidos, lo que a su vez reduce el flujo salival.

Los problemas de salud relacionados con el embarazo, como la diabetes gestacional, también influyen en la aparición de xerostomía. La diabetes, tanto gestacional como preexistente, causa deshidratación debido al exceso de glucosa en el torrente sanguíneo, lo que lleva al cuerpo a aumentar la producción de orina para eliminar la glucosa, lo que conduce a una reducción de la producción de saliva. Los cambios en el sistema respiratorio durante el embarazo, como el aumento de los ronquidos y la apnea del sueño, hace que la embarazada respire por la boca, lo que exacerba la sensación de sequedad al evaporar la mucosa oral. 

Según un estudio de Mahmoud Keyvanara, publicado en BMC Oral Health, la xerostomía es un síntoma común del embarazo.

¿Pueden las mascotas sufrir de xerostomía?

Sí, las mascotas, como los perros y los gatos, pueden sufrir boca seca. 

En los perros, la xerostomía se puede observar a través de síntomas como el mal aliento, dificultad para masticar o tragar y una nariz inusualmente seca. Los problemas con la glándula salival, ya sea por infección, inflamación u obstrucción, provocan una disminución de la producción de saliva. De manera similar, los gatos pueden mostrar signos de malestar bucal, saliva espesa o incluso manosearse la boca. El estudio, Xerostomia, xerophthalmia, and plasmacytic infiltrates of the salivary glands (Sjögren’s-like syndrome) in a cat, del autor Sherman O. Canapp, Jr. evalúa la situación y consecuencias de la boca seca en un gato que sufre xerostomía.

Tanto en perros como en gatos, la xerostomía afecta la salud general y el proceso de digestión, que es similar al sistema digestivo humano que depende de la saliva para la descomposición inicial de los alimentos. Otras afecciones sistémicas que pueden provocar xerostomía en mascotas incluyen enfermedad renal, diabetes y ciertos trastornos neurológicos. La fiebre y otros factores estresantes también afectan los niveles de hidratación y provocar xerostomía transitoria.