Caries: Definición, etapas, tipos, síntomas y tratamientos

La caries dental, un proceso infeccioso prevalente que afecta a individuos de todas las edades, aparece cuando los ácidos producidos por las bacterias de la placa dental descomponen los tejidos duros del diente. Este proceso destruye el esmalte dental, y la dentina si no se controla, y en casos avanzados, afecta a la pulpa, provocando infecciones y dolor.

caries dentales

Se estima que en el mundo 2 mil millones de personas sufren de caries en dientes permanentes de acuerdo al Informe sobre la situación mundial de la salud bucodental de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En España, 34 millones de personas tienen caries (71.7% de la población), de las cuales 4 millones son niños y 2.5 millones adolescentes.

La caries se clasifica en varias etapas y tipos, cada uno con sus propios síntomas distintivos y tratamientos específicos. Desde las lesiones iniciales, apenas perceptibles, hasta la caries avanzada que compromete significativamente la estructura dental, el conocimiento de las diferentes fases permite el diagnóstico temprano y la intervención oportuna. Los síntomas de la caries son múltiples, desde la ausencia de molestias en las fases iniciales hasta el dolor intenso y la sensibilidad en etapas más avanzadas.

Los tratamientos de la caries se abordan al final del artículo, tratando desde opciones conservadoras como la remineralización y las obturaciones, hasta procedimientos más complejos como las endodoncias y las coronas dentales en casos severos.

¿Qué son las caries?

La caries, deterioro dental o cavidad dental, es el daño que le ocurre a un diente cuando bacterias como los Streptococcus mutans, Actinomyces viscosus y Lactobacillus acidofilus producen ácidos que atacan al esmalte dental, la cubierta externa de las coronas, el cemento, la raíz dental y la dentina dañándolas. 

Las principales bacterias responsables de la caries se adhieren a las superficies de los dientes y crean una biopelícula conocida como placa bacteriana. Al consumir carbohidratos como azúcares y almidones, las bacterias metabolizan los carbohidratos y producen ácidos como desecho. El ácido, con el tiempo, reduce el pH bucal lo que lleva a la desmineralización del esmalte dental y la dentina.

La ingesta de carbohidratos, la placa bacteriana, el metabolismo, el deterioro dental, la infección, la estructura de los dientes y la higiene bucodental son factores correlacionados con la aparición y desarrollo de las caries. La afección varía en extensión y gravedad. Las cavidades dentales, al inicio, se manifiestan como pequeñas áreas blancas calcáreas que indican la desmineralización temprana del esmalte. El daño causado por la afección progresa a través del esmalte, alcanzando la dentina subyacente y avanzando hacia la pulpa del diente, causando dolor e infección si no se trata. Las medidas preventivas como una dieta equilibrada y la implementación de técnicas eficientes de higiene bucal y el tratamiento precoz de la caries, frenan su avance.

La caries se categoriza como una enfermedad dinámica crónica transmisible y prevenible que afecta a personas de todas las edades en todo el mundo, siempre y cuando tengan dientes. Según un estudio publicado en la Revista Chilena de Pediatría por Leonor Palomer, existe evidencia comprobada de la transmisión de caries a través de la saliva, especialmente desde la boca de las madres a los niños.

El avance de las caries es capaz de provocar enfermedades sistémicas, complicaciones infecciosas como abscesos, enfermedades de encía y pérdida de piezas dentales.

¿Cómo se desarrollan las caries en los dientes?

Las caries comienzan con la formación de la placa bacteriana en los dientes. Al ingerir azúcares y almidones, las bacterias metabolizan estos hidratos de carbono y producen ácido. El ácido erosiona el esmalte dental, iniciando un proceso de desmineralización que produce caries cuando no se controla.

El proceso de desmineralización implica la pérdida de minerales de la estructura del diente. El ácido producido por las bacterias en la boca disuelve la hidroxiapatita, creando hoyos y fisuras microscópicas en el esmalte, la capa exterior dura y protectora del diente. Si la desmineralización supera la velocidad de remineralización, que es un proceso de reparación natural del diente, con el tiempo, las lesiones atraviesan el esmalte y alcanzan la dentina. La tasa de progresión de la caries aumenta cuando daña la dentina, porque tiene una constitución menos mineralizada que el esmalte.

A medida que la enfermedad avanza, la caries se extiende hasta la parte más interna del diente, la pulpa, que contiene los nervios y los vasos sanguíneos. La invasión provoca inflamación e infección, causando dolor y provocando potencialmente afecciones más graves, como enfermedad periodontal. En los dientes de leche, la caries es capaz de afectar al desarrollo de los dientes permanentes, provocando potencialmente maloclusión o desalineación. En los dientes permanentes, la progresión de la caries provoca complicaciones, como avulsión dental o incluso pérdida de dientes.

El proceso de formación de caries en la boca toma varios meses o años hasta progresar en cavidades dentales, afirma el Dr. JDB Featherstone Profesor Emérito de la Escuela de Odontología en la Universidad de California.

¿Cuáles son las etapas de la caries?

Las etapas de la caries son 5, listadas a continuación:

Etapa 1: Desmineralización del esmalte
La caries comienza cuando los ácidos de la placa bacteriana disuelven la hidroxiapatita carbonatada de los minerales del esmalte dental. Este proceso se manifiesta como manchas blancas en el esmalte. Una higiene bucal adecuada con pasta dental con flúor promueve la remineralización y frena la progresión de la caries.

Etapa 2: Caries dental
La descomposición de la superficie del esmalte avanza en la segunda etapa, formando una lesión que aún no es visible a simple vista, pero detectable en un examen dental. La integridad del esmalte queda comprometida, haciendo que el diente sea más susceptible a daños y caries. La debilitación del esmalte impide la remineralización natural y requiere de intervención clínica para detener su progresión.

Etapa 3: Caries de la dentina
La caries progresa más allá del esmalte alcanzando la dentina. La dentina tiene una composición más suave que el esmalte y contiene pequeños túbulos que se comunican con el nervio del diente. Cuando la caries llega a la dentina, se propaga con más rapidez, y el riesgo de sensibilidad y malestar aumenta debido a la proximidad de la infección con el tejido nervioso del diente. Los tratamientos dentales restauradores son requeridos en esta etapa para eliminar la caries y restaurar la estructura del diente.

Etapa 4: Daño pulpar
La caries atraviesa la dentina y alcanza la pulpa dental. La pulpa contiene los nervios y vasos sanguíneos del diente; por lo tanto, cuando se ve afectada, provoca una incomodidad y dolor severos. El daño pulpar tiende a manifestarse como una sensibilidad notable a los estímulos calientes, fríos o dulces, y en algunos casos desarrolla una infección, lo que provoca abscesos si no se trata. Las opciones de tratamiento durante esta etapa implican procedimientos complejos, como la terapia de conducto radicular, para eliminar la pulpa infectada y salvar el diente.

Etapa 5: Formación de abscesos
La caries extiende la infección más allá de la pulpa, alcanzando tejidos orales circundantes y provocando abscesos. Un absceso es una acumulación de pus causada por una infección bacteriana y representa una de las consecuencias más graves de la caries no tratada. Los síntomas de un absceso incluyen dolor intenso, hinchazón y malestar, fiebre potencial y sensación general de malestar. El tratamiento para un absceso implica drenar el pus y emplear antibióticos, terapias de conducto o extracciones dentales, dependiendo de la extensión del daño causado por la caries y la viabilidad de salvar los dientes afectados.

Fases de las caries

¿Cuáles son los tipos diferentes de caries?

Los tipos diferentes de caries son las caries de corona, las caries radiculares, las caries interdentales, las caries oclusales, las caries secundarias o recurrentes, las caries incipientes, las caries detenidas, las caries de fisura (rampantes, de esmalte y de dentina), y las caries temprana de la infancia. Están listadas debajo.

Según la zona dental afectada.

  • Caries coronal. Es la forma más común y se ubica en las superficies de masticación o entre los dientes. Afecta tanto a dientes deciduos (de leche) como a permanentes. Las fosas y fisuras de las superficies de masticación son las más vulnerables debido a su dificultad para limpiarlas, así como las superficies lisas entre los dientes.
  • Caries radicular. Surge en las superficies radiculares de los dientes, usualmente cuando las encías retroceden, exponiendo la raíz a la placa dental. Las caries radiculares son comunes en adultos mayores con encías retraídas, a menudo, consecuencia de la enfermedad periodontal.
  • Caries interdental. Surge en los espacios interproximales y afecta a los dientes circundantes. Es difícil de detectar sin ayuda de un dentista, ya que las zonas interproximales tienden a acumular mucha placa cariogénica y son áreas difíciles de inspeccionar sin herramientas odontológicas.
  • Caries oclusales. Afectan específicamente las superficies planas de masticación de los molares, donde la masticación aplica presión y partículas de alimentos quedan atrapadas. Las caries oclusales son capaces de progresar hasta la dentina y causar dolor si el daño llega a la pulpa.
  • Caries secundaria o caries recurrente. Se desarrolla alrededor de restauraciones o empastes existentes. Es causada por la acumulación de bacterias en microespacios entre la restauración y el esmalte dental. Las caries recurrentes llevan a un mayor deterioro e incluso a la pérdida del diente si no se tratan.
tipos de caries según la zona de aparición

Según su avance.

  • Caries incipientes. Son lesiones iniciales que han comenzado el proceso de desmineralización pero que aún no han atravesado el esmalte dental. Las caries incipientes en su etapa inicial presentan una oportunidad para remineralizar los dientes y curarlas a través de una correcta higiene bucal y un tratamiento con flúor, revirtiendo potencialmente el daño.
  • Caries detenidas. Son lesiones que se han vuelto estacionarias y no muestran progresión con el tiempo, a menudo debido a un cambio en el entorno de la boca. 

Según el segmento dental.

  • Caries de fisura. Penetran en los tejidos dentales a través de fisuras y cortes. Es común en niños y adolescentes. Sus diferentes tipos están listados debajo.
    • Caries rampantes. Causan un deterioro repentino y rápido que se propaga por muchos dientes. Están asociadas con cambios en la dieta, higiene bucal deficiente, disminución del flujo de saliva o afecciones médicas que afectan la capacidad de defensa normal de la boca.
    • Caries de esmalte. Afectan al esmalte dental y se manifiestan en forma de manchas blancas o negras.
    • Caries de dentina. Afectan a la dentina y surgen por erosión dental y por caries en estado avanzado. Las manchas toman un tono amarillento.

Según la edad.

  • Caries temprana de la infancia (CTI). Conocida como caries de lactancia, es un tipo único de caries que afecta a los dientes deciduos de niños pequeños y bebés. Surgen debido a la exposición frecuente y prolongada a bebidas que contienen azúcar y se distingue por una progresión rápida y un daño extenso, a menudo asociado con dolor e infección.

Según un estudio de Alonso Noriega publicado en la Revista Perinatología y Reproducción Humana, la CTI afecta principalmente a los dientes anteriores primarios de los infantes. Se ha demostrado que la afección no sólo se debe al uso frecuente del biberón relleno de cualquier líquido azucarado natural o artificial, sino también a la disponibilidad del pecho materno a libre demanda y a la utilización de tazas de aprendizaje y chupones endulzados. El organismo principal asociado con la CTI es el Streptococcus mutans, el cual se transmite verticalmente de la madre/cuidador principal al niño a través de la saliva. El Streptococcus mutans coloniza la cavidad oral de los niños un tiempo después de la erupción del primer diente. La colonización se realiza aproximadamente a los 2 años de edad, durante el periodo llamado «ventana de infectividad». Se recomiendan varias medidas preventivas para combatir la CIT, entre ellas la reducción de los niveles de Streptococcus mutans de la madre/cuidador principal/hermanos para disminuir la transmisión de las bacterias cariogénicas, implementar medidas de higiene oral a partir de la erupción del primer diente, y evitar dietas promotoras de caries como el consumo frecuente de alimentos y bebidas con carbohidratos fermentables por medio de biberón o taza de aprendizaje.

Tipos de caries dentales

¿Cómo influye la dieta en la formación de caries?

La ingesta de alimentos ricos en carbohidratos, especialmente aquellos que contienen azúcares añadidos como la sacarosa, la glucosa y la fructosa propician la aparición de caries. El metabolismo de los carbohidratos por las bacterias bucales conduce al proceso de fermentación, que produce ácido como subproducto. La excreción de ácido tiene un impacto directo sobre el esmalte dental, iniciando un proceso de desmineralización. Los niveles de pH en la boca bajan como resultado de la producción de ácido, creando un ambiente propicio para el crecimiento de las bacterias cariogénicas. El consumo frecuente de bocadillos ricos en carbohidratos provoca ataques de ácido repetidos sobre el esmalte dental, exacerbando el proceso de desmineralización y aumentando el riesgo de desarrollo de caries.

La ingesta de carbohidratos pegajosos y blandos forma una pasta en la boca durante la masticación que se incrusta en las zonas interproximales y en el surco gingival, fermentando si la higiene bucal no se realiza de forma correcta. Snacks como las gominolas, jugos de frutas, bebidas deportivas y postres como el flan, la crema catalana y los polvorones son ejemplos de alimentos cariogénicos que disminuyen el tiempo de aclaración de la boca e incrementan el riesgo de aparición de caries.

¿Qué bacterias causan caries?

Las principales bacterias cariogénicas son las bacterias grampositivas Streptococcus mutans, Lactobacillus acidofilus, y Actinomyces viscosus. El Streptococcus mutans es un patógeno con forma de coco que prospera como un organismo anaeróbico dentro de las grietas y fisuras de las superficies dentales. El S. mutans sintetiza polisacáridos extracelulares pegajosos que le permiten adherirse firmemente al esmalte dental, lo que prepara el terreno para el desarrollo de lesiones cariosas. La fermentación de los azúcares alimenticios llevado a cabo por los S. mutans produce ácidos, desmineralizando el esmalte y la dentina.

Principales bacterias causantes de caries

Según un estudio conducido por Juan Carlos Ojeda-Garcés, un bacteriólogo y docente de la Universidad Cooperativa de Colombia, el Streptococcus mutans produce ácido láctico, ácido propiónico, ácido acético y ácido fórmico cuando metaboliza carbohidratos fermentables como la sacarosa, glucosa y fructosa. Los ácidos circulan a través de la placa dental hacia el esmalte poroso, disociándose y liberando hidrogeniones, los cuales disuelven rápidamente el mineral del esmalte, generando calcio y fosfato, los cuales, a su vez se difunden fuera del esmalte, produciéndose su desmineralización.

Los Lactobacillus acidofilus son bacterias del género Lactobacillus que, además de usarse como probióticos, aceleran el avance de la caries, particularmente en las etapas avanzadas del desarrollo de la lesión. Los L. acidofilus son acidógenos y acidúricos, lo que significa que producen ácidos y prosperan en ambientes ácidos. Sus actividades metabólicas transforman el pH de la boca en uno ácido que exacerba la desmineralización del esmalte. 

Los Actinomyces viscosus son patógenos facultativas anaeróbicos, filamentosos y con forma de vara. Se agrupa en colonias grises y blancas. Los A. viscosus son bacterias que se encuentran presentes en el sarro y en la superficie de caries, por tanto, son responsables de la exacerbación de las cavidades orales.

Otras bacterias cariogénicas están listadas debajo.

  • Streptococcus sobrinus.
  • Streptococcus mitis.
  • Streptococcus sanguis.
  • Streptococcus salivarius.
  • Streptococcus oralis.
  • Actinomyces naeslundii.
  • Bifidobacterium.
  • Neisseria flava.
  • Clostriidum.
  • Eubacterium.
  • Propionibacterium.
  • Haemophilus.
  • Rothias.

¿Cuáles son los síntomas de las caries?

Los síntomas comunes de las caries son 8, están listados debajo.

  • Dolor de muelas, dolor sordo continuo, repentino o severo continuo en la zona afectada.
  • Hipersensibilidad dental al ingerir alimentos o bebidas frías, calientes, dulces y ácidas.
  • Dolor al masticar.
  • Manchas blancas, marrones o negras en el esmalte dental.
  • Agujeros visibles en las estructuras dentales.
  • Infecciones orales localizadas o extendidas.
  • Hinchazón y enrojecimiento de las encías.
  • Mal sabor de boca.
síntomas de las caries dentales

¿Cómo diagnostican los profesionales las caries?

Los odontólogos diagnostican la caries siguiendo un proceso. El proceso empieza con un examen físico completo, donde el dentista realiza una inspección minuciosa de cada diente. La inspección se realiza utilizando instrumentos dentales especializados para detectar zonas blandas que indiquen la desmineralización del esmalte dental, el precursor de la formación de caries. Se presta especial atención a las grietas, hoyos y zonas adyacentes a las restauraciones, donde es más probable que la caries se desarrolle sin ser notada.

En caso de encontrar síntomas y evidencias de que existen caries en la boca del paciente, el dentista procede a tomar radiografías. Las imágenes de rayos X revelan la presencia y el alcance de las caries en regiones que no son visibles en la inspección superficial. Las radiografías captan imágenes fiables de los espacios interproximales y las zonas que se localizan debajo de las restauraciones dentales existentes, como empastes hechos de metal u otros materiales. Las radiografías de aleta de mordida son efectivas para identificar caries en las áreas de oclusión, que son propensas a la caries debido a la retención de alimentos y la dificultad para su limpieza. Los rayos X detectan variaciones en la densidad, mostrando  el contraste entre el esmalte dental más duro y rico en minerales, y cualquier zona subyacente afectada por la caries. 

La detección temprana a través de imágenes radiográficas provee la información necesaria para decidir e implementar las intervenciones oportunas que sirvan para detener o revertir la pérdida de minerales antes de que se desarrolle la caries. Avanzada la caries, los exámenes físicos y radiografías brindan la información necesaria para proceder con otros tratamientos más invasivos como la extracción de los dientes cariados.

Los avances en tecnología han introducido herramientas de diagnóstico útiles para identificar caries en su etapa temprana como la transiluminación y los dispositivos de fluorescencia láser. Los instrumentos de transiluminación proyectan una luz a través del diente que facilita la detección de lesiones cariosas al resaltar los cambios en la estructura del diente. El uso de fibras ópticas en la transiluminación mejora la exactitud y precisión de los diagnósticos, ya que enfoca la luz en áreas de difícil visualización. Los dispositivos de fluorescencia láser miden los cambios en la estructura del diente al detectar la fluorescencia emitida por las bacterias dentro de las lesiones cariosas; esto ha resultado beneficioso para identificar la desmineralización temprana. 

¿La caries puede ser detectada temprano?

Sí, la caries se puede detectar a tiempo. La única condición para que se detecte temprano es acudir al dentista regularmente, para que realice las inspecciones necesarias para encontrar la caries y frenar su avance y daños.

¿Cuáles son los factores de riesgo asociados a la aparición de caries?

Los factores de riesgo asociados a la aparición de caries son las decisiones personas y las malas prácticas de higiene bucodental, la dieta, el estatus socioeconómico, la fluoración del agua, la microbiota bucal y la ubicación de los dientes.

  • Decisiones como fumar o beber alcohol en exceso y las malas prácticas de higiene bucal. Las malas decisiones que contribuyen a una higiene bucal deficiente conducen a la acumulación de placa que interactúa con los azúcares de la dieta, lo que permite el crecimiento de una microbiota oral cariogénica.
  • La dieta. La frecuencia alta de consumo de azúcar, particularmente entre las comidas, está vinculada con un mayor riesgo de caries. Una comida alta en carbohidratos fermentables sin la limpieza dental posterior aumenta aún más el riesgo.
  • El estatus socioeconómico. Las personas de una clase social más baja tienden a encontrarse con más obstáculos para acceder a la atención sanitaria, incluidos los servicios de odontología, y tienden a tener una mayor prevalencia de caries. Factores como el nivel educativo y el conocimiento sobre el cuidado dental influyen en las prácticas de higiene bucal y las elecciones dietéticas de una persona, y los pacientes menos informados muestran comportamientos de mayor riesgo por desconocimiento.
    La influencia de los aspectos socioeconómicos es observable en la vida temprana, ya que el riesgo de caries de un niño está correlacionado con el estatus socioeconómico de su familia.
  • La fluoración del agua. La fluoración del agua es un ejemplo de un factor ambiental que reduce la caries dental de forma incidental en todas las poblaciones, independientemente del comportamiento individual. Ayuda a remineralizar el esmalte y revierte los primeros signos de caries dental. Las áreas que carecen de fluoración del agua o de programas suplementarios de salud dental presencian una mayor prevalencia de caries.
  • La microbiota. Inherente a la cavidad bucal de un paciente, la microbiota oral define su perfil de riesgo.  Ciertas poblaciones bacterianas son más cariogénicas que otras. La predisposición genética de un paciente a aumentar la composición y el flujo de saliva mitiga el riesgo de caries. Una predisposición genética que produce un mejor flujo de saliva en la cavidad oral, por el contrario, exacerba la formación de caries.
  • Ubicación de los dientes. Poseer dientes desalineados, impactados o montados dificulta la higiene bucal en esas áreas, lo que aumenta la acumulación de sarro, la producción de ácidos bacterianos y la acidificación del pH bucal. Factores que aumentan el riesgo de padecer caries.
Factores de riesgo de las caries

¿Cuáles son las medidas preventivas efectivas contra la caries?

Las medidas preventivas efectivas contra la caries son cepillarse los dientes regularmente durante 2 minutos mínimo, cambiar el cepillo de dientes cada 3 meses, utilizar pastas dentales con flúor para remineralizar el esmalte, emplear hilo dental o irrigadores orales y colutorios, disminuir la ingesta de azúcares y alimentos procesados, y acudir al dentista para recibir limpiezas profesionales, al menos, 2 veces al año.

El uso de un sustituto del azúcar, como el xilitol, que se encuentra en ciertos tipos de goma de mascar, ayuda a reducir el riesgo de caries al no proporcionar dichos sustratos y mejora el flujo salival que tiene un efecto protector en los dientes. La saliva previene la desmineralización del esmalte y contiene péptidos y proteínas con actividad antimicrobiana según un estudio de Daniel Pedro Núñez de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana.

Los chequeos dentales regulares permiten el examen físico y la detección temprana de caries. Durante estas visitas, se aplican tratamientos tópicos de flúor en forma de geles, espumas o barnices a los dientes, complementando la terapia con flúor recibida de la pasta dental y mejorando la resistencia de los dientes a la caries. La colocación de selladores dentales en las superficies oclusales de los dientes es una barrera eficaz contra las caries al evitar que los alimentos y las bacterias se alojen en las grietas.

Beber agua embotellada con una fluoración adecuada en zonas de agua blanda previene la formación de caries. La harina, otros alimentos básicos y la sal también están fortificados con flúor en algunas regiones para garantizar que las poblaciones reciban sus beneficios a nivel bucodental.

Según un estudio de Said Mohamed Daboor, cabeza del Departamento de Ciencias Biomédicas de la Universidad Al-Fabari (Riyadh), los iones de Flúor ayudan a remineralizar el esmalte y la dentina de lesiones cariosas tempranas. Las proteínas de la leche y productos de caseína se adhieren encima de la superficie de los dientes, como reemplazo para la albúmina en la película de esmalte, y decrece el agarre de los S.mutans. Las proteínas de leche y caseínas también eliminan el fosfato cálcico y mejoran la remineralización.

¿Cómo la higiene bucal previene las caries?

La higiene bucal es la principal medida preventiva ante las caries. La higiene bucal irrumpe la formación de la placa bacteriana y elimina gran parte de la carga bacteriana cariogénica. Empleando una higiene bucodental, la cantidad de ácido producido como resultado de la fermentación de azúcares y almidones decrece a niveles sostenibles. Utilizar pastas dentales y colutorios con flúor remineraliza el esmalte dental que los ácidos atacan, evitando su desmineralización y por tanto la formación de caries.

La higiene bucodental recomienda evitar actividades como fumar, beber alcohol en exceso y llevar una dieta cariogénica, factores de riesgo relacionados con la aparición de la caries. Promueve, por el contrario, llevar una dieta sana, baja en azúcar y alta en nutrientes esenciales, para mantener una salud bucal óptima. Una dieta sana acompañada de una higiene bucal acorde limita el sustrato disponible para las bacterias bucales dañinas y respalda la capacidad del cuerpo para combatir las infecciones, como las caries bucales e incluso las enfermedades sistémicas como la tuberculosis.

¿Cuáles son los tratamientos para la caries?

Los tratamientos para la caries son terapias de flúor para cuando no han atravesado el esmalte, restauraciones dentales y obturaciones para las caries que han atravesado el empaste, endodoncias en los estados avanzados y restauraciones en casos extremos en el que el diente cariado es irrecuperable. 

Las caries iniciales que aún no han penetrado profundamente en la estructura del diente se tratan con métodos no invasivos. Los tratamientos con flúor, que se administran a través de enjuagues, geles o barnices, son efectivos para remineralizar la superficie del diente y detener la progresión de la caries temprana. Las prácticas consistentes de higiene bucal, incluido el cepillado regular y el uso de hilo dental, se emplean como tratamiento contra la caries en su etapa temprana. 

Las caries que progresan más allá de la etapa inicial, requieren intervención a través de la restauración dental. El composite dental y la amalgama (odontología) son materiales comunes utilizados para empastes. Los empastes de composite dental son del color del diente y se prefieren por razones estéticas, mientras que los empastes de amalgama, hechos de una mezcla de metales, son valorados por su durabilidad y resistencia. El proceso de restaurar un diente con estos materiales se conoce como obturación.

Las caries que han avanzado hasta afectar la pulpa dental, requieren el tratamiento de endodoncia. La pulpotomía es un procedimiento que implica la extirpación de una parte del tejido pulpar enfermo, mientras que el tratamiento del conducto radicular implica la extracción completa del tejido pulpar de la cámara pulpar y los conductos radiculares. Los tratamientos del conducto radicular, a menudo requieren fortalecer la estructura del diente con una corona dental tras la intervención. Las coronas dentales se fabrican con diversos materiales como porcelana dental y aleaciones metálicas. Materiales que  ofrecen una combinación de resistencia y atractivo estético. Las restauraciones dentales como estas son imperativas para mantener la funcionalidad del diente y prevenir nuevas caries o infecciones.

En casos extremos en los que el diente no es recuperable, la extracción es la única opción, después de la cual una prótesis dental o un implante reemplaza al diente perdido. La integración de chequeos dentales regulares permite la detección y el manejo oportuno de las caries para prevenir la necesidad de tales tratamientos invasivos.

Existe una terapia más para tratar la caries dental llamada Terapia de Ozono. Según un estudio publicado en Cureus por AbdulMajeed A. AlMogbel titulado «Terapia de Ozono en el Manejo y Prevención de Caries», el ozono es una molécula poderosa y un agente oxidante activo que rápidamente y efectivamente desinfecta cualquier superficie en la cavidad oral. El ozono reacciona con una bacteria o virus, penetrando en su caparazón, y destruyendo las células de los microorganismos patógenos desde dentro. El tratamiento de ozono para el desarrollo de las caries durante mucho tiempo. 

El objetivo de los tratamientos es preservar los dientes naturales. Salvaguardar la salud oral se vuelve prioritario cuando la preservación de los dientes naturales se torna imposible por culpa de la caries.

¿Cómo se empasta una caries?

Para empastar una caries se sigue un proceso de 4 pasos, listado debajo.

  1. El dentista remueve el material putrefacto para detener el progreso de la putrefacción y prevenir mayor daño al diente o una infección. Se administra anestesia local durante el procedimiento, comúnmente en forma de lidocaína, para asegurar la comodidad del paciente al adormecer el área alrededor del diente afectado. La anestesia local bloquea los nervios en las cercanías, eliminando cualquier sensación durante la excavación del material dental putrefacto.
  2. El dentista usa un taladro o láser para remover la porción putrefacta del diente cuando el área está adormecida y el paciente se siente cómodo. El objetivo es eliminar meticulosamente toda la putrefacción mientras se conserva la mayor cantidad de estructura dental sana según sea posible. El proceso de remoción genera escombros y expone el interior del diente, el cual se limpia cuidadosamente para asegurar que no queden bacterias ni escombros. Una limpieza completa evita el riesgo de caries recurrentes o infección debajo de la restauración.
  3. El dentista prepara el diente para recibir el material de empaste dental tras la limpieza, moldeando la cavidad para asegurar una sujeción segura para la restauración dental. La elección del material de empaste dental está influenciada por una variedad de factores, incluyendo la ubicación de la caries, consideraciones estéticas y el historial dental del paciente. Las resinas compuestas (composite), la amalgama dental, el oro, la porcelana o los materiales de ionómero de vidrio ofrecen cada uno beneficios únicos y son seleccionados según los requisitos específicos de la restauración dental. El material de empaste seleccionado se introduce meticulosamente en la cavidad preparada y, capa a capa, se esculpe y compacta. Se endurece en caso de ser requerido.
  4. El dentista pule el empaste con una fresa dental y lo adapta a la mordida del paciente. El empaste es alisado y perfeccionado durante la fase de pulimento. Adaptar el empaste a la mordida del paciente requiere realizar pruebas de mordida. Las pruebas de mordida se hacen dando a morder al paciente láminas de cera. Las láminas de cera registran la mordida del paciente.

¿Existen tratamientos avanzados para las caries severas?

Sí, existen tratamientos avanzados para las caries severas.

Un tratamiento avanzado para la caries severa es la terapia de conducto, que implica la remoción de la caries del interior del diente para prevenir la propagación de la infección y la pérdida del diente. El diente afectado, durante el proceso, se limpia, se desinfecta y luego se rellena con un material biocompatible. Las coronas dentales son otro tratamiento avanzado. Las coronas dentales sirven para restaurar la forma y la función de los dientes con caries severas. Están hechas de materiales de alta calidad como el oro o la cerámica, y se ajustan al diente a medida, después de que se elimine la caries y se estabilice su estructura.

¿Cuáles son las complicaciones potenciales de la caries sin tratar?

Las caries sin tratar generan complicaciones como pulpitis, la formación de abscesos, daños en las estructuras dentales, impacto en los dientes adyacentes y la salud oral, necesidad de tratamientos dentales complejos, aparición de enfermedades sistémicas, costos económicos y de tiempo e impacto psicológico y social.

Progresión a la pulpitis
Las caries sin tratar generan potencialmente pulpitis. Las bacterias y los residuos cariosos se infiltran en las capas más profundas de los dientes, llegando a la pulpa, la parte más interna donde residen los nervios y los vasos sanguíneos. La infiltración resulta en pulpitis, una inflamación de la pulpa, que causa un dolor severo. La pulpitis es reversible o irreversible dependiendo del alcance del daño.

Desarrollo de abscesos dentales
Una de las complicaciones más severas de las caries sin tratar es la formación de un absceso dental. Los abscesos dentales son acumulaciones de pus que ocurren en la punta de la raíz del diente o en el tejido circundante debido a la infección. Un absceso lleva a un dolor insoportable, hinchazón y una serie de síntomas sistémicos si la infección se propaga más allá del sitio local.

Desarrollo de complicaciones por la extensión de la infección de caries
Según un estudio conducido por Abed, Kamil DMD, del Departamento de Cirugía e Implantología Cranio-Maxillofacial de la Universidad de Warsaw, las infecciones odontogénicas resultan de complicaciones como caries sin tratar, inflamación, necrosis pulpar, inflamación del periodonto marginal y apical, complicaciones en los tratamientos de conducto radicular, inflamación del hueso, y fragmentos de raíz dental sin limpiar después de la extracción. Cuando las infecciones se extienden rápidamente ocupan espacios anatómicos subsecuentes en la cabeza y cuello, provocando complicaciones severas como celulitis, osteítis, sinusitis, trombosis del seno cavernoso, mediastinitis, fascitis necrotizante, empiema, sepsis, meningitis, y abscesos dentro del sistema nervioso central.

Daño a la integridad de la estructura del dientes
La caries sin tratar lleva al astillado, agrietamiento o incluso a la fracturación de las piezas dentales, comprometiendo su función y su estética. Los daños estructurales en los dientes requieren de complejos procedimientos de restauración dental o llevan potencialmente a la pérdida de piezas dentales.

Impacto en los dientes adyacentes y en la salud oral
Las bacterias responsables de las caries se propagan a los dientes adyacentes si la caries no se trata, lo que contribuye a un deterioro mayor y acelerado. La presencia de caries prolongadas interrumpe el equilibrio de la microbioma oral, lo que lleva a problemas dentales y periodontales adicionales.

Necesidad de procedimientos dentales complejos
Las caries sin tratar resultan potencialmente en la necesidad de procedimientos dentales complejos como tratamientos de conducto radicular, coronas dentales y extracciones dentales. Tratamientos que no se requieren si la caries se aborda pronto. Un dentista a menudo administra un anestésico local como la Lidocaína para controlar el dolor y facilitar el trabajo dental tras los tratamientos.

Implicaciones para la salud sistémica
Las caries sin tratar aumentan el riesgo de sufrir enfermedades sistémicas. Según un artículo publicado en la Revista Diagnósticos & Terapias Cardiovasculares por Caspar V. Bumm, las infecciones de estreptococos provocadas por los grupos orales viridianos (S. mutans, S. mitis, S. anguinis) causa el 20% de las endocarditis infecciosas. Correlacionando la principal bacteria responsable de la caries con la endocarditis infecciosa, una enfermedad cardiovascular.

Costos económicos y de tiempo
Ignorar las caries deriva en cargas económicas y de tiempo. Tratamientos dentales más costosos requieren mayores inversiones y más tiempo de espera en el sillón del dentista en comparación con las intervenciones tempranas de las caries. La aplicación de restauración dental y rehabilitación implica visitas de control y cuidados de seguimiento que incluyen la compra de productos más específicos y costosos.

Impacto psicológico y social
Las caries no tratadas reducen potencialmente la autoestima de quien las padece y provoca situaciones de aislamiento social por vergüenza y miedo de ser juzgado. El dolor dental y las manchas de la caries son capaces de afectar al habla y a la gesticulación que las personas hacen cuando las sufren.

Complicaciones de las caries sin tratamiento

¿Qué enfermedades orales aparecen en la presencia de caries?

Las enfermedades orales que aparecen en la presencia de caries son la pulpitis, los abscesos dentales y la halitosis.

¿La caries puede provocar enfermedad periodontal?

La caries no causa directamente enfermedades periodontales. La caries es causada principalmente por la bacteria S. mutans, la cual contribuye a la desmineralización y destrucción del esmalte y la dentina de los dientes. La enfermedad periodontal, por otro lado, es una condición caracterizada por la inflamación y destrucción de las estructuras que soportan los dientes, causada principalmente por bacterias como el Fusobacterium nucleatum, entre otras. Proviene de un conjunto separado de procesos patológicos que, por lo general, comienzan con gingivitis, una afección en la que las encías se enrojecen y se inflaman debido a la acumulación de placa.

La distinción entre las lesiones causadas por la caries y la enfermedad periodontal, en periodoncia, es clara. Sus orígenes, factores de riesgo y manifestaciones son diferentes. La prevalencia e incidencia (epidemiología) de la enfermedad periodontal varía con la edad, el tabaquismo, la salud sistémica y otros factores, pero la caries dental no se convierte directamente en periodontitis. La caries que progresa hasta la raíz del diente crea condiciones que favorecen la enfermedad periodontal al proporcionar áreas adicionales para la acumulación de placa, actuando así como un factor de riesgo indirecto.

Una mala higiene bucal incrementa el riesgo de tener caries y enfermedad periodontal.

¿La caries puede provocar abscesos dentales?

Sí, la caries puede causar abscesos dentales.

La caries que progresa más allá del esmalte alcanza la pulpa dental. La caries que infecta a la pulpa provoca la aparición de pulpitis o inflamación de la pulpa dental. El absceso dental surge cuando la infección se extiende al sistema de conductos radiculares y los tejidos circundantes. Un absceso dental es una acumulación de pus que se desarrolla en la zona periapical del diente (punta de la raíz) o en los tejidos periodontales circundantes debido a la respuesta inflamatoria del cuerpo a la infección.

Los abscesos sin tratar provocan un aumento del dolor, la inflamación y la posible propagación de la infección a través del torrente sanguíneo a otras partes del cuerpo. 

¿La caries puede provocar halitosis?

Sí, la caries puede causar halitosis.

La caries dental, comúnmente conocida como caries, es una causa del mal aliento o halitosis. Las bacterias cariogénicas se alimentan de partículas de comida que quedan en la boca, especialmente azúcares. A medida que metabolizan estas partículas, producen compuestos de azufre volátiles de olor desagradable, que generan mal aliento. Una higiene bucal deficiente agrava este problema, ya que permite la acumulación de placa que provoca la progresión de la caries dental y de la enfermedad de las encías, ambos culpables comunes de la halitosis.

La Asociación Dental Americana (ADA) enfatiza la importancia de mantener una higiene bucal adecuada para prevenir afecciones como caries y halitosis.